Esteban “Tito” Sanzio ajusta municipales en Baradero

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A casi dos meses de asumir, el intendente del Frente de Todos y sindicalista del SMATA decidió retrotraer el pase a planta permanente de 45 empleados municipales, de los cuales 13 no serían renovados con sus contratos.

Mientras “Tito” Sanzio ya tomó una de las medidas más regresivas en décadas en la ciudad y viajó a la ciudad de Cosquín (Córdoba) para presentar el tradicional festival de música popular, los trabajadores municipales viven horas de angustia y desazón, tras la decisión del ejecutivo de cancelar la efectivización de 45 empleados contratados a finales del año 2019.

El Frente De Todos en campaña electoral dijo que Sanzio trabajaría para “devolverle todos los sueños” a los baradenses. Sin embargo, esta semana anunciaron -por radio- que el municipio no está en condiciones de hacer “gastos”, porque no los puede afrontar y que por ello debían revisar uno por uno cada caso para saber si realmente corresponde la efectivización. Parece ser que para el Frente de Todos los trajadores son eso, gastos.

En la misma entrevista, Sanzio atacó a los trabajadores alertando que hubo “exceso de horas extras”, que se pasaron a la facturación y no fueron realizadas, y contratos de horarios de jornada reducida que no eran necesarios para el municipio y que no se tendrían en cuenta. Es interesante escuchar al intendente referirse de esa manera a la cuestión cuando, recordemos, este gobierno municipal que asumió hace dos meses viene de presenciar un escándalo por la cantidad de inasistencias de los concejales (oficialistas y opositores).

Lo que el intendente de Baradero no dice es que hay un ataque en regla, consecuencia de una política fondomonetarista del gobierno del cual es parte que tiene como prioridad el pago de una deuda ilegal, fraudulenta y bochornosa; y que cuesta en la ciudad los puestos de trabajo de empleados municipales, el aumento de la carestía de los alimentos y los alquileres, la suba de los impuestos, la decadencia en las condiciones de vida y de trabajo. Todo ello al servicio del pago de una deuda que el propio Máximo Kirchner repudió y declaró públicamente que no teníamos que pagar “la deuda de Macri”.
No es casual que esta medida regresiva se de en el curso de un proceso que lleva a la Argentina a una crisis generalizada, donde provincias como Buenos Aires tienen a un gobernador corriendo a contrarreloj por evitar el vencimiento de bonos de deuda de la provincia, con paritarias docentes que no se llevan adelante y con despidos en el sector privado (como en Campana con 181 trabajadores en la planta de Siderca o como en Pilar donde el municipio despidió a 170 empleados, y en SanCor que también orbita en la provincia).

En este marco de un ajuste brutal a pedido de los acreedores internacionales, el intendente de Baradero se paseaba por Cosquín promocionando el festival de la ciudad, mientras 45 familias perdieron su derecho a la efectivización y están siendo puestas bajo la lupa. También en otros municipios de la provincia como en Quilmes, trabajadores municipales perdieron su fuente de trabajo.

Mientras en los municipios bonaerenses los intendentes kirchneristas despiden trabajadores, el gobierno nacional ha coronado con cargos a personajes nefastos como los Ibarra, los Felipe Solá, los Aníbal Fernández y los Chacho Álvarez.

Fuente: La Izquierda Diario